miércoles, 9 de octubre de 2019

La Playa

Hola a todos, ¡Que gusto estar con ustedes otra vez!

Hoy quiero que nos relajemos un poquito, que bajemos nuestro ritmo, que estemos en calma.

Les comparto que en lo personal cuando la realidad me rebasa y soy absorbida por ella, ( como me ha sucedido recientemente);  me tomo un tiempo fuera y me voy a mi lugar feliz un momento para poder retomar nuevamente el control de mis emociones.

Mi lugar preferido, es la playa al amanecer.


Cierro los ojos y me imagino en ella, sintiendo la brisa, el aire, la humedad, la salinidad en mi piel.


Me percibo contenta y en paz; escuchando el tranquilo rugir de las olas al compás de mi respiración.


Recuerdo las veces que en verdad he estado ahí, mis pies siendo mojados por el agua, caminando por la arena húmeda y eso me hace muy dichosa.


Lo comparto por si a alguien le es de utilidad, cuando se sientan agobiados, busquen un tiempo fuera e imaginen su lugar soñado, disfrútenlo en su mente y verán que después de un rato, habrán recargado baterías para sentirse mejor.



domingo, 6 de octubre de 2019

Aprecio en tiempos de crisis

¡Hola a todos!

Les cuento que sigo algo lastimada por el accidente que sufrí, el que les comenté en la entrada anterior. Pero hoy quiero hablarles de algo muy bonito dentro de todo lo horrible que viví la semana pasada.

Parece que después de las tragedias, sale lo mejor de las personas, lo he vivido. Tengo muchas amistades, compañeras, conocidos, vecinos, familia, gente que debido a las actividades de la propia cotidianidad no tiene tiempo de llamar, mandar mensaje, visitarte, ni nada, solo se ausentan de tu vida y aparecen de repente, de vez en cuando (igual que yo, lo confieso)


Cuando se supo lo del accidente, claro que los primeros que estuvieron aquí conmigo fueron mis familiares, al pendiente, ayudando, contentos y agradecidos de que Dios nos hubiera dado otra oportunidad; también recibí muchas muestras de apoyo moral, mensajes de amistad, de compañerismo,  de personas que sinceramente estaban preocupadas por nosotros, por lo que sucedió, por nuestro estado anímico y físico.


Entonces decidí que aprovecharía esta oportunidad para darles las gracias a todos y cada uno de ellos, por su tiempo, por escucharme, por leerme, por contestarme, por estar conmigo, por ayudarme, por sus regalos, sus muestras de afecto, su solidaridad y su cariño.


Necesito agradecerles por hacerme sentir su aprecio a todos y cada uno de ustedes, en físico, por llamada, por mensaje o a la distancia, pero han estado conmigo. Sé que cuento con su respaldo y también sé que encontraré el camino a seguir y si mi percepción se nubla en el proceso y si necesito ayuda sé también que juntos encontraremos el camino.


Finalmente solo me queda decirles nuevamente gracias, gracias, gracias.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Curva Cerrada

Hola a todos, así como a veces platicamos cosas lindas, hoy quiero desahogarme con ustedes...¿Me permitirían hacerlo? Si... ¿verdad?

Les voy a contar una pequeña historia:

El lunes pasado me dirigía a una reunión, en compañía de mi esposo debido a que era muy temprano (salimos a las 4:30 a.m. de casa por que la junta era a las 9:00 a.m. y el lugar queda a más de 4 horas), transitábamos por una carretera de zona serrana entre montañas y cerros, cuando en una curva cerrada, un trailer invadió nuestro carril, iba a gran velocidad y pudo virar la cabina, pero la caja no y nos envistió con ella arrastrándonos por un tramo de más de 15 metros.


Escuche el golpe más duro, fuerte y contundente que se imaginen, volaron vidrios, vi como mi esposo rompió el cristal con su cabeza perdiendo el conocimiento, vi como el polvo se levanto a nuestro alrededor, vi como salieron las bolsas de aire de nuestro auto y olí un aroma a metal quemado que me hizo pensar que el carro explotaría.

Sé que quizá solo pasaron unos segundos, pero alcance a sentir mucho dolor, sentí que ahí estaba la muerte, pensé que no la contaría, pensé que moriría y lo primero que vino a mi cabeza fueron mis hijos, mis niños especiales, mis TEA preciosos ¿quien los cuidaría y les daría el mismo cariño y amor que nosotros les damos? NO, NO PODÍAMOS MORIR, TODAVÍA NO.

El trailer no se paro en ningún momento, siguió su ruta y nos dejo al borde de una barranca con un abismo de muchísimos metros de profundidad.


Al notar (aunque no se veía nada) que estábamos en la orilla del camino y que poco faltaba para caer, salí del auto y sentí como se movía hacia la barranca. Mi esposo desmayado, estaba oscuro, aún no amanecía, nos encontrábamos en medio de la nada y no tenía señal en mi celular.

Le grite a mi esposo y no me respondía, el carro casi caía en el abismo, yo me sentía sofocada por los golpes, me dolía el pecho y me costaba respirar, aún así lo jalé y como pude lo saqué del carro.

Lo dejé en la carretera y prendí la luz de la lámpara de mi celular, para hacer señales a quien pasara, pero no pasaba nadie, mi esposo seguía sin conocimiento. En ese momento de absoluta oscuridad, sola en medio de la nada, gritando y moviendo la luz, pidiendo auxilio, me sentí tan perdida, tan asustada, tan insignificante.


Bendito Dios después de un rato pararon algunas personas que muy amablemente se quedaron a cuidar a mi esposo y otras que me llevaron al pueblo más cercano como a 20 minutos a pedir ayuda.

Yo sentía que me desmayaba del dolor, no podía respirar, ni hablar bien, pero así fui a la comandancia de aquel lugar a levantar el reporte, a pedir apoyo, a avisar a mi familia. Los oficiales llamaron una ambulancia y me regresaron en la patrulla al lugar del accidente, ahí ya por fin mi marido había recobrado el conocimiento pero estaba en shock no recordaba nada de lo sucedido.

Llego la ambulancia, revisaron nuestros signos vitales, nos trasladaron al centro de salud mas cercano donde estuvimos horas esperando que el hospital al que pertenecemos mandara por nosotros, cosa que no sucedió así que nos tuvimos que regresar en taxi a la clínica correspondiente y nuestro vehículo quedó en un corralón cercano.


Ya en el Hospital como estaban llenos de casos de Dengue, tardaron más de 5 horas en atendernos y nosotros esperando sentados mientras tanto y sin comer, fue muy pesado y acabamos más adoloridos que al principio.

He reflexionado muchísimo desde lo ocurrido, como en un par de segundos, en un abrir y cerrar de ojos la vida se te va, de verdad que no somos nada, somos átomos en el universo, somos caprichos de la naturaleza, somos seres tan vulnerables.

Se que muchas veces se dice que vivas cada día como si fuera el último, pero creo que si debemos hacerlo, disfrutar el sol, la lluvia, el calor, el frío, la familia, los hijos, la comida, los problemas, todo. Por que en algún momento nos llegará la hora y en serio que no sabemos ni cuando, ni donde, así que a ir resolviendo todas nuestras situaciones y sobre todo ¡A VIVIR MIENTRAS ESTEMOS VIVOS!


sábado, 28 de septiembre de 2019

Homenaje a Terry

¡Hola a todos!!

Ayer fue un día tan caótico y pesado, que por la noche y quien sabe por que  me puse a recordar a cada uno de mis perros. Creo que no se los había comentado pero yo AMO a los PERROS, siempre estoy viendo en la calle cual necesita ayuda, cual necesita agua, cual necesita comida y si tuviera espacio y recurso económico yo creo que hasta haría un refugio para todos los que me encuentre.


Hasta el momento solo he tenido 5 perros, ( por que no puedo traer más a casa...si no serían más ).

Hoy quiero hablarles del primero que tuvimos.

Me acababa de casar y vivíamos en un fraccionamiento, ahí había un perrito que estaba siempre por la cuadra, parecía trapeador, mugroso, apestoso, y seguía a todo el que salía de su casa, nos acompañaba a donde nos dirigíamos y luego regresaba junto con nosotros, nunca nos agredía.

Pero si había vecinos y niños malos que le aventaban piedras o agua para que no se acercara a sus casas. Eso me ponía mal, yo quería hacer algo, pero no me animaba, solo le daba agua y comida.


Un día, que llegamos a casa mi esposo y yo, era de noche, ahí estaba el perrito y al abrir la puerta, se metió a la casa, le pedí a mi marido que lo dejáramos con con nosotros. El animalito nos volteaba a ver con sus ojitos tristes.

Entonces mi esposo me dice:

- Lo vamos a dejar por hoy, pero si hace destrozos en la casa, lo sacamos.

Yo me puse super feliz, le acomodé una cobija en el suelo y le dije:

- Ya escuchaste, portate bien y te quedarás con nosotros.

El perrito parecía hasta querer llorar, me lamió la mano y creo que entendió a la perfección lo que yo le decía. Y nos acostamos a dormir.

Al día siguiente, al levantarnos salí de la recamara y el perrito estaba acostado afuera de la puerta y revisamos, no había hecho ninguna cosa mala, es más ni siquiera se había orinado dentro (que hubiera sido hasta cierto punto normal). El estaba contento brinque y brinque cuando nos vio, ladrando, corriendo y siguiéndonos. Así que lo dejamos con nosotros, le pusimos de nombre Terry.

Lo llevamos a la veterinaria, le cortaron el pelo, lo bañaron, le hicieron su cartilla, lo desparasitaron, le comenzaron a poner sus vacunas y resulta que Terry dentro de todo ese pelo sucio era un adorable schnauzer salpimienta mediano de 2 años apróximadamente, con las orejas y la cola cortadas. Pero con muchisimas cicatrices, tenía montón de heridas en su cuerpecito, quemadas, pedazos de su piel sin pelo por cosas que le hicieron, es decir que había tenido experiencias muy dolorosas.



Pero no más, a partir de ese día formó parte de nuestra familia, lo cuidamos, lo quisimos, el nos quiso, hasta que Dios se lo llevó al cielo de los perros hace 5 años. Fue un Perro excelente, de verdad no tengo palabras para expresarles lo agradecida que estoy con el por lo mucho que aportó a nuestra vida (que fue bastante ) y quizá en alguna otra entrada les hablé un poco más de él.


Si tienen un perrito quiéranlo mucho y si no tienen ¿que están esperando? hay alguno en la calle al que pueden hacer feliz llevándolo a su casa y de verdad que ellos sabrán retribuírselos con creces.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Conociendo la Región Costa Sierra Occidental


Hola a todos disculpen la demora, apenas pude ponerme a divagar.

El día de hoy quiero mostrarles algunas fotografías de visitas que hice hace algún tiempo en otro sitio de la Sierra Occidental de Jalisco, el que está más próximo a la costa, donde hice muchas amistades.

Quiero hacer esta entrada gráfica en su mayoría, por eso ahora no escribiré demasiado.

Como todos los que les he compartido anteriormente, son sitios que a mi me parecen místicos, llenos de magia y es por eso que quiero que los disfruten conmigo.

Espero que les gusten.

Los cerros

Tocando las nubes

Paisaje serrano



Un río

La torre 

Otro río

El mismo río

Empedrado

Un camino

La calle

Iglesia

Descansando

El Puente de piedra

Gracias por leerme, por mirarme y por compartirme.